lunes, 14 de octubre de 2024

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                             Tras el final de la guerra los ataques a los modificados se intensificaron. El discurso oficial fue que un grupo terrorista de modificados había decidido atacar a otros soldados del ejercito eurorruso. Los telediarios dedicaron durante meses el tiempo a señalar al modificado J-5127 como el cabecilla de este movimiento contra la paz que se había conseguido tras tanto tiempo de guerra. Se le acusaban de muchos crímenes y se rebajaron sus éxitos durante las campañas militares del pasado. Se hicieron entrevistas a personas que decían conocerlo antes del inicio de la guerra y que reconocían en el ex héroe de guerra conductas peligrosas para el resto de la sociedad. Los líderes políticos acordaron perseguir al grupo terrorista surgido en este nuevo período de paz para garantizar la seguridad y la armonía duramente conseguidas. Al principio nadie entendía como pudo un miembro tan importante de las nuevas fuerzas de batalla de la alianza entre Europa y Rusia atacar a los que fueran sus compañeros y liderar un grupo contra los territorios que defendió pero con el tiempo se acabó aceptando entre la ciudadanía a J-7 como el villano de este nuevo mundo.

Invierno del año 2093. Sede central del movimiento revolucionario, localización desconocida. Mediodía. J-7 estaba en su catre mirando al techo donde tenía colgado su antiguo cinturón con su antiguo cuchillo de batalla. Un recordatorio de todas las vidas que había segado y de la persona que no quería volver a ser. Llamaron a la puerta de su habitación y supo que ya era el momento. Se levantó acariciando su prominente barba que se había dejado desde que comenzara su vida de fugitivo. Se miró en el espejo las canas que coronaban los laterales de su cabeza, el cansancio en su mirada y el traje de combate desgastado que llevaba puesto. Tras respirar hondo abrió la puerta para encontrarse con Amálie la jefa del equipo científico. Estaba impaciente, hoy era un día muy importante para ellos y aunque respetaba al teletransportador le molestaba la calma con la que se tomaba todo. Caminaban a la par hacia los exteriores y ella le comunicaba que todo parecía ir según los planes. Él pensó en los planes. En como se podían torcer en un instante y se llevó la mano instintivamente a su cinturón de combate y a la empuñadura del cuchillo que en el pasado fue de su amigo. Un cuchillo para salvar pensó. Al salir del recinto los otros modificados ya estaban alistados y organizados esperándoles. Ambos se posicionaron frente al grupo y la científica con un gesto sencillo que iniciara el discurso.


-Creo que todos me conocéis. No soy un hombre de muchas palabras. Prefiero que mis actos sean mi discurso. Muchos de los aquí presentes estáis conmigo desde hace más de una década y me habréis visto más veces de las que os gustaría. - Algunos de los modificados más veteranos rieron. Todos estaban muy serios ante la importancia de la situación y al mismo tiempo se sintió alivio al ver la calma con la que la afrontaba su líder. - Durante cinco años hemos sido perseguidos y difamados. Han vigilado a nuestras familias, han asesinado a hermanos y hermanas de batalla, han destruido nuestra imagen y nos han convertido en los villanos de su historia. ¡Hasta hoy! - Tanto los modificados de la formación como los que estaban realizando otras tareas en los exteriores de la base comenzaron a gritar y vitorear a J-7 que esperó a que se calmasen para continuar. - Hoy cambiarán las cosas, comenzaremos a limpiar nuestro nombre y a crear un mundo mejor. Durante años hemos vivido en la sombra escondiéndonos y escapando de aquellos que nos acusan de sus crímenes. Buscando otros supervivientes, ayudando a las víctimas de estos villanos y sobreviviendo. Hoy por fin contraatacaremos. Hemos trabajado durante meses para tener esta ocasión. Ya estáis divididos en los equipos. Equipo uno, equipo dos y equipo tres compuestos por dos saltadores y un explosivo, equipo cuatro compuesto por cuatro saltadores y dos explosivos y mi equipo en el que seré yo y E-7777 que se ofreció con sus habilidades explosivas en caso de ser necesarias. El equipo uno irá a la torre de control que tienen en España, el equipo dos a la que está en el sur de Italia, el equipo tres a San Petersburgo, el equipo cuatro a Alemania donde habrá más protección y yo a Finlandia. Allí ya nos esperan nuestros compañeros que simularán un ataque a cada una de las torres de control para que los tecnomodificados salgan a defenderla y nosotros podamos infiltrarnos y hacer nuestra parte. Según nuestros informes en el lugar que tenemos que llegar quedará uno o dos guardias. A partir de aquí continua la explicación la jefa del equipo científico.

-Gracias líder. Bueno, como decía J-5127 vuestra misión es aprovechar la misión de vuestros compañeros para infiltraros en la sala de datos. Allí pondréis en uso los dispositivos que mis compañeros os darán a continuación. - Un grupo de hombres y mujeres repartieron entre los saltadores unas bolsitas que se podían enganchar en el cinturón de combate. - En vuestra mano derecha tenéis un pulsador electromagnético o PEM que inutilizará el chip de control de cualquier modificado o tecnomodificado que esté a diez metros vuestra alrededor de cinco minutos. Al entrar en la sala comprobad si está protegida y activad el PEM para que los guardias queden inhabilitados. Tras eso llegará el momento de emplear el activo que llevaréis bien protegido y que ahora está en vuestra mano izquierda. Es un conector de información. Lo conectaréis dentro de la mesa de control al punto de conexión. En cuanto lo hagáis el conector hará todo el trabajo. Subirá un programa que destruirá toda la información que hace que desde esas cinco torres se controlen a todos los modificados y tecnomodificados. En cuanto eso ocurra es muy probable que los tecnomodificados que están defendiendo las torres se encuentren desorientados, es vuestra misión decidir en que momento retiráis el conector porque en cuanto eso ocurra empezará una cuenta atrás de un minuto. En cuanto esa cuenta atrás llegue a cero se activará el sistema de emergencia de las torres que retirará los pilares base de las torres haciendo que se destruyan en pocos segundos. Con eso habrá terminado la tiranía del chip de control.

-Muchas gracias Amálie. Varias cosas antes de iniciar la misión. Nuestra red de mentalistas ha confirmado que los líderes del gobierno se encuentran en una celebración en Paris y por lo tanto es muy probable que toda la información sobre nuestro asalto les llegue tarde o directamente apliquen los protocolos básicos y manden un grupo básico de refuerzos que llegarán unos diez minutos después de que se inicie el asalto. La misión no puede durar más de diez minutos o pondremos en riesgo la vida de nuestros compañeros. También nuestra red de mentalistas será quien se comunique con vosotros a través de vuestros pensamientos ante cualquier imprevisto que pueda suceder. Si el plan fallara, los que se queden en la base tienen un plan de reubicación que nadie más que ellos saben por si alguno de nosotros somos capturados y torturados para dar la ubicación del resto. Y por último, nuestros compañeros explosivos se han ofrecido voluntarios para la misión pero no solicitaremos sus recursos a menos que sea necesario y una última alternativa. Hoy podemos iniciar una nueva era de posibilidades, en nuestras manos está alcanzarlo. ¡Salvemos el mundo!


Durante un momento toda la base fue una fiesta. Los modificados y los no modificados que estaban presentes estaban llenos de optimismo ante la posible victoria de ese día. J-7 colocó ambos dispositivos enganchados en su cinturón. Se acercó a su compañero de viaje y le agradeció su colaboración. Cada uno de los otros equipos partió y en la cabeza del anteriormente llamado "La muerte que no ves" sonó la voz de uno de los mentalistas deseándole suerte. Agarró a su compañero de viaje por el brazo y comenzó a saltar. El modificado había dejado atrás la costumbre de contar los saltos en los viajes de larga distancia y en este tuvo la sensación de que tardaba más en llegar a un punto desde que pudiera ver el asalto de sus compañeros para iniciar su misión. Aunque su traje lo protegía de las inclemencias climáticas el frío finés le hizo maldecir la temperatura. Se despidió del modificado explosivo en cuanto vio iniciado el asalto por parte de sus compañeros y que los guardias de la torre empezaban a salir a enfrentarlos. Es una misión sencilla pensó J-7. Y en dos saltos llegó al destino.

La sala parecía vacía. Hasta que la vista del saltador alcanzó al tecnomodificado que la protegía. Ya tenía el PEM en la mano y procedió a activarlo. El tecnomodificado seguía en pie. J-7 volvió a pulsar el botón y no pasaba nada. Maldijo su pensamiento de que iba a ser una misión sencilla. El dispositivo se habría estropeado por el frío o por los desplazamientos y deseaba que el de sus compañeros no hubiera dado problemas. Se guardó el PEM en el bolsillo correspondiente y desenfundó el cuchillo que le había entregado su amigo en su lecho de muerte. No era su primer combate contra un tecnomodificado pero sí el primero siendo un uno contra uno. Sabía que tenía tiempo limitado antes de que el ordenador que llevan conectado al cerebro analizase y comprendiese sus técnicas de combate. Decidió ponerlo a prueba rodeándolo con unos saltos rápidos para confundirlo pero se mantenía sereno. Su brazo derecho metálico en modo puño esperando el momento de agarrar o golpear. El saltador sabía que un error y podría recibir un golpe fatal. Aunque ambos tuvieran habilidades físicas mejoradas el exoesqueleto del tecnomodificado lo hacía mucho más poderoso y rápido. J-5127 decidió amagar con un salto justo delante de su rival para aparecer de un salto detrás e intentar realizar un corte en la zona del chip de control. Sabía que podía causar daños neurológicos pero era mejor que matarlo. El tecnomodificado esquivó el corte en el último momento y se giró intentando golpear a su rival que se alejó de otro salto. El líder de los revolucionarios se estaba quedando sin opciones y su rival modificó el brazo derecho para que fuera el cañón que lanza la bola de fuego y electricidad que ejecutó a su amigo. Estaba en peligro, no se atrevería a utilizarlo si pudiera dañar los equipos de la habitación. Pensó en utilizar las habilidades explosivas de su compañero de viaje pero lo descartó al momento. Estaba ahí para salvar. Decidió volver a distraerlo con saltos alrededor mientras se planteaba algún ataque alternativo. El modificado se movió y disparó su cañón. J-7 no sabe como pero el golpe le impactó de lleno en el pecho y lo lanzó contra la pared. Había dañado su traje que había recibido la llama. Y sentía una migraña poderosa fruto de la descarga. El modificado avanzó hacia él y el saltador reunión sus fuerzas para saltar de manera evasiva detrás de él. Pero como si lo hubiera predicho lo que parecía un puñetazo al aire resultó un ataque planificado y en el momento del salto el modificado había lanzado otra bola ardiente a su rival que lo derribó. J-7 se encontró en el suelo boca abajo sangrando por la boca y oliendo parte de la carne de su pecho quemada. Estaba mareado y le dolían zonas de su cuerpo que no sabía que podían doler. Notó a sus espaldas los pasos de su rival. Le había vencido. Pensó en su amigo Bobby, en todas las personas a las que le estaba fallando y en todo el dolor que había vivido por el camino. Pensó en las personas que le perseguían en sueños. Notó como el tecnomodificado le agarraba de la ropa por la espalda. "Es tan arrogante como quien les dirigen... ¡Es tan arrogante como quien les dirige!"  y una sonrisa se dibujó en su boca tras ese pensamiento. J-7 agarró con todas sus fuerzas el cuchillo y saltó hacia arriba con su rival agarrado a él, saltó hasta que el frío parecía que los iba a congelar en el aire impulsando su cuerpo a girar en los dos últimos saltos. Con el giro realizó un corte en las zonas no metálicas del brazo de su rival lo que obligó a soltar a J-7 que saltó en dirección de vuelta mientras su rival lanzaba una tercera bola ardiente pero esta vez se perdía en el cielo finlandés. Pensó para sus adentros que hacía mucho tiempo que no hacía  aquello de "It's raining men" y llegó a la sala donde se produjo el combate. Estaba herido y volvió con tanta rapidez que aterrizó de manera brusca como cuando bajas varios escalones de un salto. Rezó mientras lo sacaba para que el otro dispositivo funcionara correctamente. Llegó al panel de control y lo conectó. Por fin una buena noticia. El conector de información estaba eliminando la radiofrecuencia que mantenía sumisos a los portadores del chip de control. J-7 estaba impaciente y avisó a través del pensamiento al mentalista que lo estaba vigilando que informaran a los de fuera que empezaran a alejarse. En cuanto todos los datos se borraron retiró al momento deseando que funcionara. Ni miró si se activaba la cuenta atrás y saltó fuera del edificio. Buscaba por todos lados y lo encontró a escasos metros del suelo. El que había sido su rival se precipitaba contra una muerte inminente. J-7 no lo podía permitir y saltó de manera brusca hasta un poco más abajo de donde se encontraba el tecnomodificado al que abrazó. Saltaron a donde se encontraba el modificado explosivo y el salto fue tan brusco que llegaron rodando por el suelo. E-7777 no entendía nada. Se preocupó por las heridas del líder del movimiento revolucionario. Pero este se levantó con mucho esfuerzo y le pidió a su aliado que ayudase al modificado que acababa de rescatar. A sus espaldas el edificio se derrumbaba y los modificados revolucionarios empezaban a celebrarlo. J-7 saltó dirección la base. Estaba perdiendo la consciencia tras cada salto pero se obligaba a dar un salto más. Cuando llegó a su destino estaba tan débil que simplemente se desplomó en el suelo. Entre la consciencia y el sueño mental apreció un grupo de gente que lo rodeaba nerviosa. De fondo parecían escucharse gritos de celebración. Puede que al resto le fuera bien. Ojalá les haya ido bien. Ojalá...


J-7 despertó sobresaltado. No le dolía el cuerpo. Miró hacia abajo y tenía vendado todo el tronco. Estaba en una cama de las del hospital de la base del movimiento revolucionario. ¿Habían salido las cosas bien? Un pensamiento le pasó por la mente y echó la mano a su espalda.


-Está en la mesita a tu derecha. - Amálie estaba sentado a su izquierda leyendo un libro. Parecía cansada como si estuviera sin dormir. J-7 miró el cuchillo en su funda y se lo colocó en su cintura, sin él se sentía desnudo. - Les dije que no te lo quitaran pero no podían hacerte las curas con todo el equipamiento puesto. Durante un momento incluso temieron porque no se pudiera hacer nada por ti.

-Amálie... ¿Están... Están todos bien?

-¿Crees que estaríamos así si no hubiera sido un éxito la misión? Eres importante para la revolución pero muchas veces me has dicho que tendría que seguir incluso sin ti. No hubo ninguna baja y a lo largo del mundo todos los modificados han sido liberados del control. Has estado tres días durmiendo y han pasado muchas cosas. Se ha descubierto la verdad y los modificados de tercera generación que tenemos por líderes están atrincherados en París esperando que nos sentemos a negociar con ellos. Hemos recibido informes a lo largo de todo el planeta de nuestros espías y cambiantes de que los liberados apoyan nuestra causa. Todos te están esperando, vas a tener que salir a hablar. Estamos cerca de que por fin se termine.

-Pero...

-Durante años fuiste el enemigo del mundo y ahora se sabe la verdad, es justo que aquellos que fueron tus enemigos y aquellos que te apoyan quieran saber que tienes que decir. Creo que puedes caminar, aunque tienes unas muletas esperándote si lo necesitas. Ponte la chaqueta que tienes a tus pies, es hora de cambiar el mundo.


J-7 hizo todo lo que le pidió su aliada. Sabía que no podría hacerla cambiar de opinión. No necesitó de las muletas para caminar. Mientras avanzaban hasta la sala de comunicaciones pudo observar las miradas de orgullo de sus compañeros revolucionarios. ¿Asique eso es lo que se siente cuando te consideran un héroe? Es difícil de creer que puedan ver eso en él. Cuando llegó a la sala de comunicaciones estaban allí un modificado feral y un no modificado que se encargaban de llevar las comunicaciones que no tienen que ver con los mentalistas. Les saludó y ellos se alistaron firmes como ante una autoridad militar. J-7 les pidió un minuto a solas. Le indicaron que en cuanto pulsara el botón verde que tenía delante comenzaría la retransmisión y que para finalizarla le diera al botón rojo. Estaba todo preparado y J-7 se colocó delante de la cámara.


-Ha sido un camino muy largo incluso para alguien como yo que puede recorrer largas distancias en segundos saltando. Si me preguntarais en que pienso, os diría que en todas las personas que ya no están. En todas esas vidas destruidas por la codicia de unos pocos. Si como dicen mis compañeros queremos un nuevo mundo tenemos que ser mejor que ellos y por eso aunque todavía no hemos empezado negociaciones con nadie sí que informo que no queremos que muera nadie más. Asique esos "inmortales" que ahora están temiendo por su vida quiero que sepan que no se destruirán más vidas si no nos obligan a ello. Para todas esas personas que han despertado de las cadenas que tenían quiero decirles que este nuevo mundo les necesita. Y para el resto de las personas que nos están viendo decirles que tenemos un nuevo enemigo: tenemos que luchar para que en nuestro avance no volvamos a cometer los mismos errores. Luchemos juntos.



Verano del año 2094. En algún lugar de Inglaterra. Por la tarde. J-7 se encuentra de pie ante una tumba. Es la tumba de Bobby que pidió ser enterrado en su tierra natal. A ambos lados de la tumba se encontraban dos bultos más pequeños como si se hubiera enterrado algo ahí también. El saltador había dejado unas flores sobre la tumba de su amigo que hacía bastante tiempo que no visitaba. Se sentó en el suelo y sonrió.


-Bobby disculpa que no haya venido antes pero estos meses han sido peores que cualquier momento de la guerra. Entiendo que el General prefiriera la guerra a las negociaciones. Horas y horas de gente hablando de condiciones y acuerdos para luego escuchar a otra persona durante horas diciendo que todas esas peticiones son injustas. Creo que hasta tú te volverías loco con toda tu paciencia. Las cosas han cambiado mucho por aquí. Ahora cada gobierno tiene un par de modificados entre sus miembros para vigilar que no se tomen medidas que excluyan a nuestra gente tras la guerra. Las cosas parecen bastante tranquilas y tenemos una red de comunicación de mentalistas que intenta controlar que así se mantengan durante mucho tiempo. He podido caminar por una calle con ropa normal y he ido a comprar pan a una panadería como una persona corriente. Y he podido estar con mi familia, con la de antes de que todo esto empezara. Tengo dos sobrinas de ocho y cuatro años que me levantan más dolor de cabeza que tú. Y los antiguos líderes están encarcelados, nada cruel; ya no hacemos así las cosas. Con el tiempo se verá como pueden contribuir a la sociedad. Y yo ahora mismo estoy cumpliendo nuestro sueño. Viajo por todo el mundo ayudando a las personas, escuchando que necesitan y viendo como se puede mejorar cada territorio. Es algo más grande de lo que planeábamos pero creo que puedo ayudar. Intentaré volver a visitarte la próxima semana. Amálie me dice que intente descansar un poco de tanto viaje pero creo que solo está celosa de que dedique un día a la semana a estar con "mis amigotes". Te caería bien, es capaz de que quiera hablar. Tengo que irme amigo, en una hora tengo una reunión en la India y me gustaría llegar pronto para ver como están las cosas por allí. Por cierto, te devuelvo tu cuchillo y te dejo de regalo el mío. Este mundo ya no los necesita. Casi se me olvida, tenías razón. Podemos hacer mucho bien.

lunes, 30 de septiembre de 2024

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                             Primavera del año 2088. Base militar de Postdam. Al atardecer. Tras diez años en de batallas al este y al oeste la alianza entre Europa y Rusia ha vencido gracias a los modificados la primera guerra mundial tras la deshabilitación de las armas de destrucción masiva. Los primeros en caer fueron los gobiernos de Asia y Oceanía que en el año 2083 entregaban sus puestos de mando a los líderes de Rusia tras ser avasallados por modificados de primera generación. América ofreció mayor resistencia pero en 2087 apenas quedaban unos pocos territorios sin ser ocupados por tropas europeas. Mientras los derrotados intentaban resistir, la alianza del viejo mundo siguió avanzando en sus investigaciones y llegaron dos nuevos tipos de modificados: los modificados de tercera generación que no enfermaban y no envejecían y que se convirtieron en la ofrenda perfecta para los poderes económicos de los territorios conquistados y los tecnomodificados, equipados con un exoesqueleto que les otorga mayor velocidad y fuerza, un microordenador implantado en el córtex cerebral y nanotecnología en el brazo derecho que permitía a los soldados convertir su brazo en una espada o un arma que lanza unos proyectiles que queman y electrocuta al enemigo. Estos modificados equipados con tecnología se dedicaron principalmente a proteger los territorios eurorrusos y supusieron la última gran victoria de los científicos eurorrusos ya que todos podían llevar implantado el chip de control. En el invierno del año 2087 se firmó un nuevo tratado de paz mundial en una reunión que presidían los representantes tanto de Europa como de Rusia. En ella se acordaba otorgar el control de ciertos territorios e infraestructuras a los gobiernos de Europa y Rusia. Como compensación, se les aplicará a ciertas figuras importantes de los territorios conquistados modificaciones de tercera generación. Todas las partes parecían contentas del fin de la guerra. Una guerra en la que el modificado J-5127 se labró una gran reputación siendo fundamental en gran parte de las victorias de su bando. Su tropa se encontró victoriosa en tantas ocasiones que muchos modificados querían formar parte de él. J-7 fue renombrado como "La muerte que no ves" por los otros soldados por todas las bajas que causó en el ejercito enemigo. De la firma del contrato habían pasado meses y tanto el líder del equipo de asalto como su amigo J-7215 el líder del equipo equipo de transporte se encontraban en Postdam, en uno de los barracones para modificados. Sentados en el techo contemplaban como se iba poniendo el sol el día antes de que les llevasen a Berlín para la celebración de sus victorias. Una celebración donde irían todos los modificados que se encontraban en ese instante en Postdam y que recibirían medallas al mérito en combate. Los amigos habían sobrevivido a diez años en territorio enemigo y además habían resultado victoriosos.


-Todavía no me creo que se haya acabado. Ya cuento las horas para volver a la vida normal, ¿qué hará cuando esto acabe "La muerte que no ves"?

-Sabes que no me gusta ese nombre. ¿Qué haré? Es una buena pregunta, después de todo lo que hemos pasado no creo que mi familia me reconozca. Pero si algo sí que quiero es dejar atrás esta vida y en especial al sobrenombre de "La muerte que no ves".

-¿Te acuerdas de hace diez años? Nuestra primera misión. Aquel día te cobraste tu primera vida y por primera vez cantaste "It's raining men". Yo he sido el que ha visto todo desde fuera, llevando los refuerzos y trasladando a los heridos. Aunque lo tengo desde el primer día mi cuchillo no ha tocado carne humana. ¿Qué se siente? - J-7 miró al cielo y suspiró.

-¿Sabes la sensación de libertad de saltar? ¿Ese momento donde no estás en ninguna parte justo antes de aparecer en el lugar del salto? Durante un instante no estamos en ninguna parte. Aquel día eso cambió para mi, con cada cadáver ese espacio que antes estaba vacío ahora se sentía ocupado. Como si todas esas personas me persiguieran y fuera ese lugar y ese momento donde están a punto de alcanzarme. Ese peso, esa sensación me persigue desde aquel día. Y escuchándote pienso en que me gustaría poder salvar o que mi cuchillo no hubiera tocado carne humana. - El modificado se tapó la cara con ambas manos. Decir por primera vez esas palabras en alto era liberador y doloroso. - Si vuelvo a casa... ¿Me verán a mi o a ¨La muerte que no ves"?

-Parece que la respuesta está clara amigo. - J-5127 se descubrió la cara y miró a su amigo deseando que resolviera la respuesta a todos sus miedos. - Cuando todo esto termine podemos ayudar a la gente, al final este don que tenemos sirve para muchas cosas, te puedo entrenar para que te manejes mejor en el transporte de cargas. Podemos hacer mucho bien, la guerra de esta gente no tiene que definirnos. - Pasó el brazo por encima del hombro de su amigo y compañero. - No debiste guardarte todo esto para ti durante tanto tiempo.


Los compañeros pasaron un rato más hablando de su futuro mientras el la noche caía. Tras eso se despidieron y de un salto cada uno se fue a su cuarto. J-5127 dormía sin apenas ropa pero con su cuchillo de combate. Era un hábito que adquirió durante la guerra y le había dado bastantes alegrías. El modificado se tumbó en su catre y no tardó ni un minuto en quedarse dormido. Su último pensamiento fue la esperanza del mañana que había estado dibujando en el techo del barracón. Durante un rato soñó. Era un sueño plácido. Un sueño que se vio interrumpido por una voz. Una voz que le sonaba de algo. Le llamaba capitán y le decía que estaba en peligro, que habían escapado y que iban a por ellos. Repetía una palabra todo el rato: traición. J-7 no entendía nada y antes de que pudiera entenderlo esa voz le gritó "¡Despierta!" y el soldado despertó asustado como en una pesadilla. Se sintió idiota por asustarse por una simple pesadilla. Y escuchó un ruido que provenía de fuera del barracón. Saltó hasta el techo del mismo y en medio de la oscuridad había llamas. ¿Les estaban atacando? No se podía ver nada en medio de la noche y pensó en su amigo. Saltó directo a su cuarto, todavía dormía. Lo despertó tapando su boca para que no hiciese ningún ruido que pudiese advertir a los posibles enemigos. Le susurró que podía estar atacándoles que sacase a todos los que pudiese de aquí y los dirigiera al monte. Bobby le quería decir algo pero J-7 saltó antes de que pudiese decir nada. El líder del escuadrón de asalto en su cuarto se colocó sus ropas de combate, le camuflarían en la noche. Decidió salir caminando por su propio pie del barracón, quizás los enemigos esperaban a un saltador. Mientras caminaba vio a J-7215 indicando a sus compañeros las órdenes, algunos se pensaban que era una especie de broma pero aun así obedecían sin rechistar. "La muerte que no ves" tendrá una última misión pensó J-7 mientras abría la puerta con calma. Al salir se encontró a uno de sus hombres herido en el suelo, se acercó para comprobar su estado. Muerto. Le rompieron el cuello. Miró a su alrededor y no parecía haber nadie capaz de eso. Se movió en círculos intentando poder descubrir al culpable. Al poco apareció ante él uno de sus escoltas, un tecnomodificado que hacía de guardián del barracón hasta que mañana vinieran a recogerlos. Parecía estar intacto, le iba a preguntar si sabía que estaba pasando pero el guardián le apuntó con su brazo derecho transformado en cañón. Lo entendió todo. Traición. Se quedó congelado. Con el disparo sintió como algo lo golpeaba y cayó de espaldas al suelo. Le dolía menos de lo que se esperaba y al abrir los ojos lo comprendió. Sobre él estaba el cuerpo de su amigo que había bloqueado el impacto. Estaba muy malherido, todo el torso quemado y sangraba por la boca, nariz y uno de sus oídos. Se estaba muriendo. Su amigo se estaba muriendo. Lo abrazó y saltó con él al bosque al otro lado del río y se encontraban la mayoría de sus hombres. Volvió a mirar sus heridas y la furia invadió su cuerpo. Venganza. Colocó a su amigo con delicadeza sobre el césped. Se levantó pensando en las órdenes y el plan para devolver este ataque. Algo tiró de su pantalón. Era Bobby que apenas podía respirar.


-No vayas. La mayoría hemos escapado. - Tosió y la mano con la que se tapaba la boca se llenó de sangre. - Por favor, siéntate a mi lado. - J-5127 tuvo que tragarse toda su rabia para acceder a la petición de su amigo pero no quería negarle su última voluntad y se sentó. J-7215 sacó de su espalda la funda de su cuchillo de combate con el cuchillo y la colocó sobre el regazo de su compañero. - Ya no tienes que seguir siendo "La muerte que no ves". Este cuchillo se ha usado para salvar... Para salvar a personas. Ahora es tuyo, puedes salvar a los nuestros. Al resto. A los que queden por ahí. No tienes que volver a matar, ese espacio que se llenó de tus víctimas vacíalo con cada persona a la que salves. ¿Te acuerdas de nuestra primera misión? Aquel día me dejaste una deuda de vida contigo, ahora estamos en paz.


El capitán del equipo de asalto no fue capaz de responder a las últimas palabras de su amigo. El olor a carne quemada sería insoportable pero no parecía nada al lado del dolor que sentía por la pérdida. El resto de los hombres permanecían en silencio cabizbajos. Se había ido un gran hombre. J-7 solo podía mirar el cuchillo que había heredado. Alguien pensaba que podía ser algo más. Distinto. Y ahora ya no estaba. Aquellos por los que lucharon les habían traicionado. Un grito desgarró la noche en medio del bosque de Postdam. Unas lágrimas se derramaron sobre un cuerpo inerte. El soldado se odió por creer que la guerra había acabado cuando en realidad acababa de comenzar.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

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                             Nadie pensó que terminar con lo que parecía ser el fin de la humanidad sería el verdadero final para la humanidad tal y como la conocemos. En el año 2063 y tras la escalada de represalias entre las distintas potencias militares mundiales se llegó a un tratado internacional nunca visto. Dos años más tarde todas las naciones del mundo habían desarmado todo el armamento nuclear y cualquier tipo de misil que pudiera suponer el inicio de una escalada de destrucción que erradicara la humanidad. ¿Significaba eso el fin de las guerras del mundo? Por supuesto que no. Mientras el tratado firmado en Nueva York se desarrollaba las distintas potencias militares desarrollaban alianzas y nuevas estrategias. Al mismo tiempo que sobre la mesa había un tratado que supondría el fin de las guerras en el mundo, bajo la misma cada territorio se desarrollaba de cara a ganar la que parecía una tercera guerra mundial en ciernes. 

En América se produjo una alianza sin precedentes entre el norte, el centro y el sur. El desarrollo de entrenamientos militares y armas de fuego fue el foco central de sus preparativos. Rifles de francotirador con un alcance mayor que cambió la mirilla por radares y soldados mejor entrenados. No tenían misiles pero tenían una bala para cada uno de sus enemigos. Crearon el conocido muro americano en las costas que rodean el continente. Asaltar el continente por mar o aire a una distancia identificable por radar haría que una lluvia de balas arruinara tu viaje no aprobado por el gobierno continental. Cada rifle era capaz de perforar un avión de combate a su alcance o convertir en carne picada a un humano.

Asia y Oceanía pensaron que la cantidad es más importante que la calidad y siguiendo los pasos de uno de los países más controvertidos de la alianza como era Corea del Norte convirtieron a todos los ciudadanos en posibles soldados. Entrenamiento militar obligatorio para toda la población. Mujeres y hombres por igual convertidos en armas al servicio de la asociación gubernamental a partir de los 16 años. La propaganda militarista avivó el fervor popular y el patriotismo. Cada territorio de Asia y Oceanía se sintieron protegidos ante la llamada revolución patriótica.

Mientras sus rivales tomaban estrategias defensivas Europa firmó un armisticio con Rusia que llevó a ambos territorios a formar uno solo. Esta unión trajo consigo una gran revolución militar. Ambas potencias decidieron recuperar la investigación con humanos iniciada en la Segunda Guerra Mundial y con ella cambiar el rumbo de como se producirían las guerras en el futuro. De estas investigaciones en conjunto llegaron "los modificados", humanos alterados genéticamente para tener capacidades superiores. Fue el gran movimiento militar del siglo XXI. En el año 2095 la primera generación de modificados asimiló bajo conquista militar el continente africano que había permanecido neutral a los movimientos militares del resto del mundo. Esta primera generación de supersoldados tenían un físico imponente, su piel era resistente a las armas tradicionales, su fuerza era capaz de derribar vehículos con facilidad y aunque sus capacidades cognitivas se veían algo mermadas su manejo de armas de fuego era suficiente para convertirse en el martillo con el que Europa y Rusia golpearon por primera vez. Pero la alianza sabía que necesitaría otro tipo de soldados para sus otros dos rivales, si con África había bastado un martillo para los siguientes necesitarían un escalpelo. África fue fundamental para ello, además de los soldados voluntarios europeos o rusos, se sometían a experimentos a la población del continente africano. Y si a la primera generación se les llamaron los Berserkers por su violencia en combate, la segunda generación trajo consigo cinco tipos de nuevos soldados: los ferales humanos con los sentidos mejorados y con una fuerza y velocidad superior a la de un humano normal; los mentalistas capaces de leer la mente de toda persona a su alrededor, hablarte a través del pensamiento y que en unión se convierten en radares humanos con un radio de alcance superior al del electrónico; los cambiantes que al contacto con cualquier cosa orgánica son capaces de adquirir su aspecto y sus capacidades; los saltadores con una capacidad de teletransporte y los explosivos que eran humanos con la capacidad de convertir su cuerpo en una bomba. Para someter a esos soldados esclavos también se crearon los "chips de control", un implante cibernético en la nuca del sujeto que servían para someterlo a los designios de su superior más cercano. Se construyeron cinco torres de emisión en cinco puntos del territorio europeo que mantenía en funcionamiento la estructura de esta tecnología de control a lo largo de todo el planeta. Esta tecnología se aplicó en aquellos soldados que se consideraron poco colaborativos con la causa eurorrusa. 

Verano del año 2078. Base militar de Lisboa. Al amanecer. Allí un alto mando militar observaba con detenimiento a dos tropas de modificados del tipo saltador. Tras el éxito de la primera generación de modificados en la conquista del continente asiático, era el momento poner a prueba la nueva fuerza militar de la alianza entre Europa y Rusia. Si la primera generación era un ariete que derribaba las defensas enemigas, la segunda estaba considerada un bisturí para misiones más complicadas. El militar de más rango escrutaba a los dos pelotones, cada líder de pelotón estaba al frente nerviosos ante la que sería su primera misión militar. Hoy se internarían en territorio americano para engrosar las conquistas de la alianza eurorrusa también al otro lado del océano Atlántico. 


-Capitán del equipo de asalto J-5127, usted y su pelotón han sido entrenados para esta misión. Conocen los peligros que tiene y como resolverlos con facilidad. Hoy llevarán la primera victoria a territorio americano a nuestra gran alianza continental. En breves saldrán de aquí en formación y realizarán sus saltos espaciales dirección la base militar de Florida. Allí nuestros cambiantes infiltrados deberían haber neutralizado a los dos francotiradores encargados de proteger ese territorio pero en caso de que su misión falle deberán realizar sus saltos de manera no lineal para evitar las posibles represalias defensivas del enemigo. Cuando alcancen allí su equipo como han practicado se dividirá para tomar la base enemiga y en caso de ser posible conseguir al menos un rehén al que se le pueda extraer información. Esta misión tiene que realizarse lo más rápido posible evitando así que el enemigo se pueda poner en contacto con sus aliados. Alrededor de una hora más tarde, el equipo de transporte llegará con los mentalistas y los ferales para mantener el territorio protegido. Capitán del equipo de transporte J-7215 en media hora llegarán el resto de hombres que tendrán que transportar en su misión. Es importante que en cuanto establezcan la base se organicen bien los turnos de los mentalistas para que se tengan controladas las posibles represalias enemigas. Tienen todos ustedes una misión y han recibido el entrenamiento y las herramientas para completarlo, solo el éxito será permitido. Su suerte será la de nuestra gran alianza. Prepárense.


J-5127 miró a su compañero J-7215 buscando su complicidad y la encontró. Desde el inicio del entrenamiento como saltadores la casualidad de que su código numérico fuera el mismo pero inverso les hizo acercarse en el que era el inicio de una gran amistad. Ambos habían logrado medrar dentro de las tropas de saltadores por sus grandes dotes. Mientras que J-5127 era veloz y era alcanzar desplazamientos espaciales de hasta quinientos metros de distancia, su compañero J-7215 era capaz de desplazar la mayor cantidad de carga en largas distancias. Ambos decidieron al llegar al puesto de capitán no utilizar los nombres que le habían asignado los altos cargos ni entre ellos ni con sus hombres y J-5127 decidió renombrarse como J-7 y J-7215 recuperar su nombre de su vida anterior y volver a ser Bobby. Esta sería su primera misión pero estaban convencidos que no sería la última. J-7 indicó a sus tropas que se colocasen en formación mientras Bobby les indicaba a los suyos que podían descansar hasta que llegase el resto de los refuerzos. J-7 respiró profundo e intentó serenar la excitación frente a la misión. Para él saltar ya era como caminar o respirar, un acto que ya realizaba de manera automática y que solo precisaba de mayor concentración cuando requería cierto grado de precisión. Había sido entrenado no solo en desplazamientos sino en combate utilizando su habilidad de teletransporte. Durante las pruebas con los primeros saltadores se comprobó que durante el salto el tiempo parecía plegarse para el desplazado en el espacio, este pliegue permitía que el saltador pudiese aplicar inercia al movimiento de su cuerpo en el lugar de aparición, hablando claro: un saltador podría golpear a sus rivales con mayor fuerza aprovechando la inercia generada por el propio desplazamiento espacial. Esto convertía a los saltadores en una especie de ninjas capaces de aparecer en un instante donde sus rivales y asestar un golpe letal.

Con una orden de J-7 el equipo de asalto desapareció de la base militar para adentrarse sobre el océano. El equipo de asalto se movía como por arte de magia, en un instante los tenías delante y en menos de lo que dura un parpadeo estaban a centenares de metros de distancia. Tras cada salto, J-7 comprueba que el equipo de asalto intente mantener la formación de la mejor manera posible. Iban equipados con un traje especial que se adaptaba a las distintas temperaturas para que no pasaran frío en el viaje transoceánico además de aportar camuflaje en la oscuridad de la noche y un cuchillo militar en su funda capaz de atravesar incluso kevlar aplicando la fuerza necesaria. Debido a la particularidad de sus capacidades no era necesario incorporar en el equipo una pistola u otro tipo de arma de fuego. El líder comprobó que ya habían alcanzado la parte del viaje donde podrían ser detectados por los francotiradores americanos. Esta parte del viaje era una mezcla entre fe en que los compañeros infiltrados en la base enemiga que en caso de fallar su misión tendrían que confiar en el teletransporte no directo y la suerte para no ser abatidos. Tras varios saltos no parecían estar siendo atacados y eso aumentó su confianza en la misión. En unos minutos llegarían al destino y allí empezaría la parte difícil pero él y sus hombres estaban preparados.

Cuando el equipo de asalto alcanzó territorio enemigo dos de sus miembros tomaron otro rumbo siguiendo el plan. Cada uno de los saltadores se desplazó dirección los búnkeres del francotirador, allí deberían encontrarse a un cambiante que debería tener apresado al tirador enemigo. Los nueve modificados restantes se desplazaron a la suficiente altura para no ser vistos hacia la base enemiga. Desde los cielos J-7 comprobó que había dos vigilantes en la entrada e indicó a dos miembros del equipo que los finiquitaran. Ambos saltaron en dirección a sus enemigos y rasgaron sus cuellos desde atrás mientras les tapaban la boca para que no pudieran avisar al resto de la base. Ya reunidos de nuevo en la entrada el líder del pelotón mantuvo a uno de sus tropas en el exterior vigilando desde las alturas por si ocurría algo o se aproximaba alguien, en caso de que eso pasara tendría que eliminarlo. Los otros ocho hombres entraron en la base y con sigilo se fueron dividiendo por sus pasillos conocedores de la misión que tenían. J-5127 tenía que ir a la sala de comunicaciones, era la parte del plan más delicada porque exigía mucha velocidad. Por el camino tuvo suerte y no se topó con ningún soldado enemigo. El ataque se planeó para la noche teniendo en cuenta que habría menos guardia. Llegó a la sala de comunicaciones y allí se encontraban tres enemigos. Antes de que lo percibieran en la sala saltó para alcanzar a uno de ellos y en cuanto lo agarró saltó lo máximo que pudo en dirección vertical, soltó al soldado y volvió a la sala donde se encontró a los dos enemigos preguntándose si se había ido su compañero al baño. En cuanto vieron a J-7 aparecer de la nada se pusieron en alerta pero no tuvieron tiempo a reaccionar porque el saltador había repetido la jugada que había hecho con el anterior. Para cuando volvió a la sala el soldado enemigo estaba de pie con su arma en la mano pero el modificado apareció en un pestañeo a sus espaldas y le colocó el cuchillo alrededor del cuello. El soldado soltó el arma. Fuera del edificio se empezó a escuchar ruido. "It's raining men" le dijo J-7 al oído a su rival mientras los compañeros de su rehén empezaban a caer alrededor del edificio en el que se encontraban. El hombre temblaba ante el poder del equipo de asalto. Uno de la tropa apareció para informar de que habían tomado la base sin problemas y sin bajas. J-7 le indicó que preparasen todo para cuando llegaran sus otros compañeros. Había que atar a los rehenes fuera para que el equipo de transporte se los lleve a la base de Lisboa y mantener en funcionamiento la base para que no sospechen de que ha sido tomada.

El equipo de transporte llegó según lo planeado. Cada uno de los saltadores llevaba una mochila con armas o herramientas que necesitarían para mantener la base y a dos modificados de distintas variedades. El líder del pelotón J-7215 transportaba a dos mentalistas. J-7 caminaba a recibirlo cuando pudo observar como uno de los rehenes se soltaba y corría hacia uno de los cadáveres de sus compañeros y recuperaba el arma apuntando a los recién llegados. J-7 por instinto saltó hasta su amigo y sacando fuerzas de donde no podía los transportó fuera de la dirección de la pistola enemiga. Otro desplazamiento espacial lo llevó a donde estaba su enemigo tras disparar al aire y aprovechando la inercia del salto lo desarmó de una patada. Mandó a sus hombres que lo atasen bien esta vez y sintió una punzada de dolor en su cabeza. Estaba sangrando por la nariz, él no estaba entrenado para el transporte y había sido demasiado esfuerzo. Caminó hasta su compañero que estaba comprobando que no se produjeron daños dentro de las filas del equipo de transporte.

-Bobby bienvenido. - Se chocaron las manos. - Me debes una por lo de antes, me va a doler la cabeza toda la semana. Vamos a poner este lugar en marcha. Primera victoria.

lunes, 5 de agosto de 2024

Sócrates

 Me preguntan cómo estoy
y no puedo levantar la mirada;
me preguntan cómo estás
y la verdad, no sé nada;
me preguntan qué estoy haciendo con mi vida
y no tengo ni idea todavía;
me preguntan qué te cocinaría
y respondo que todos los días
y me pregunto quién soy
y solo logro rumiar que me voy.

martes, 30 de julio de 2024

La rutina de la receta

 Si desaparezco
que no sea con ojos de pez muerto,
si desaparezco
quiero seguir reconociendo a los que quiero,
si desaparezco
que no duela,
si desaparezco
liberaré al pájaro azul,
desaparezco
y ya no hay nadie que me llore.

viernes, 26 de julio de 2024

Un lugar ruidoso

Si hablando se entiende la gente
callando se desentiende,
porque dice más un silencio
que enterrar en nuestro cementerio
todo aquello que nos quedamos sin decir.
No creo que se sienta extraño
que si respiramos por escuchar que nos digan te amo
por el vacío del silencio podamos morir.

miércoles, 24 de julio de 2024

Ego(L)ísta

 Me pediste que hiciera todo
y te has ido,
me dejas solo
sin saber todo lo que he perdido.
Hablas de sentir
y no haces nada,
cómo voy a ser feliz
si me has roto hasta el alma.
Me dices que te sane
y te vas al verme mal,
quieres que te ame
cuando para ti he sido de usar y tirar.
Me repites lo mucho que te duele
y con todos tus golpes se puede hacer una lista,
me pedías que contigo sueñe
pero no es amor, eres egoísta.