lunes, 5 de agosto de 2024

Sócrates

 Me preguntan cómo estoy
y no puedo levantar la mirada;
me preguntan cómo estás
y la verdad, no sé nada;
me preguntan qué estoy haciendo con mi vida
y no tengo ni idea todavía;
me preguntan qué te cocinaría
y respondo que todos los días
y me pregunto quién soy
y solo logro rumiar que me voy.

martes, 30 de julio de 2024

La rutina de la receta

 Si desaparezco
que no sea con ojos de pez muerto,
si desaparezco
quiero seguir reconociendo a los que quiero,
si desaparezco
que no duela,
si desaparezco
liberaré al pájaro azul,
desaparezco
y ya no hay nadie que me llore.

viernes, 26 de julio de 2024

Un lugar ruidoso

Si hablando se entiende la gente
callando se desentiende,
porque dice más un silencio
que enterrar en nuestro cementerio
todo aquello que nos quedamos sin decir.
No creo que se sienta extraño
que si respiramos por escuchar que nos digan te amo
por el vacío del silencio podamos morir.

miércoles, 24 de julio de 2024

Ego(L)ísta

 Me pediste que hiciera todo
y te has ido,
me dejas solo
sin saber todo lo que he perdido.
Hablas de sentir
y no haces nada,
cómo voy a ser feliz
si me has roto hasta el alma.
Me dices que te sane
y te vas al verme mal,
quieres que te ame
cuando para ti he sido de usar y tirar.
Me repites lo mucho que te duele
y con todos tus golpes se puede hacer una lista,
me pedías que contigo sueñe
pero no es amor, eres egoísta.

lunes, 17 de junio de 2024

La playa de las personas de arena

                             No sé como llegó a mis oídos la historia de la playa pero recuerdo que en cuanto supe de la misma congelé toda mi vida para descubrir lo si lo que se decía era cierto. Tras pasar un día observando la naturaleza mágica de lo que sucedía y sucede allí tomé la resolución de pedir poder trabajar desde casa y buscar una vivienda lo más cerca posible de la misma. Lo primero llevó más tiempo de lo deseado pero se hizo realidad y lo segundo se produjo con más sencillez de la esperado. La situación mágica de aquella playa hacía que muy pocas personas quisieran vivir en sus cercanías. De aquello había pasado casi dos años en los cuales cada día intentaba pasar el mayor tiempo que mis tareas me dejaban observando tan maravillosos eventos. 

Hoy es uno de esos días donde puedo pasar todo el día allí. Y es importante resaltar que el día. Porque si algo he aprendido de mi estancia en ese lugar es que la magia aparece y desaparece con los rayos del Sol. Madrugar no me costó nada sabiendo que sería otro día en la playa. Llegué antes de que amaneciera y clavé mi silla justo en el límite donde empieza la misma, saqué el libro que me traje para amenizar la espera y esperé. No tuve que esperar mucho, porque no habían pasado ni cinco minutos y una pareja estaba preparada para recibir el amanecer. Tendrían unos veintidós años e intercalaban sonrisas cómplices con algún piquito. Durante toda la espera se sostenían el uno al otro por la mano sentados. Aquella era la viva imagen del amor. Los amantes solían ser madrugadores. Tantas ganas de llegar a la playa que aparecían antes de los primeros rayos de Sol. Cuando empezó a amanecer ambos se incorporaron sin soltarse el uno al otro. Se miraron a los ojos y asintieron cómplices. No pude ni ver ni escuchar nada pero en ese gesto se intuía un mensaje intercambiado que decía que lo iban a conseguir. Y con el ímpetu de la juventud avanzaron agarrados corriendo. Al poner el primer pie sobre la arena de la playa, la naturaleza de los jóvenes cambió totalmente. Donde antes había carne, huesos y sangre ahora solo había arena. Aquellos dos hombres de arena avanzaban corriendo en dirección al mar. A uno de ellos se le había deshecho el brazo que tenía libre en la carrera y al otro una de sus piernas desapareció fusionándose con la propia playa a escasos metros del mar. Y con todo, alcanzaron el agua salada. Al llegar se fundieron en un abrazo y un último beso. El agua marina brilló y de los amantes de arena solo quedaba el recuerdo de haberlos visto sonreír mientras desaparecían.

Me alegré por la victoria de ambos. Aunque no tenía claro si llamar victoria a desaparecer en el océano. ¿Qué significaba todo aquello? Cada día la visitaba y cada día me lo preguntaba. Al hablar con algunas de las personas que residían en los alrededores las respuestas eran dispares. Muchos decían que la playa era una prueba del tipo de persona que eras. Convertirte en arena era sucumbir al peso de tus pecados y llegar al mar era alcanzar la libertad. Otros hablaban de una historia sobre magia oscura y una posible puerta al infierno. Si te desmoronabas era que tus pecados eran enormes y si alcanzabas el mar tendrías la posibilidad de un juicio por tu alma. Mucha era la rumorología alrededor de los sucesos mágicos de la playa pero no había una respuesta correcta ya que ninguna de las personas que vi avanzar por la arena en los casi dos últimos años ha regresado para contar la experiencia. Todos estos pensamientos se acumulaban como las hojas a los pies de los árboles en otoño cuando apareció un hombre adulto. No sabía decir si estaba más cerca de la treintena o de los cuarenta. Estaba en forma y estaba haciendo unos estiramientos antes de enfrentarse a la playa. En cuanto dio los primeros pasos su cuerpo arenoso se sumergió hasta la cintura como si hubiera entrado en una piscina. Toda la confianza durante la preparación se desvaneció en cuanto la mitad de su cuerpo formó parte de la propia playa. Intentó alcanzar el mar pero como si estuviese metido en un lodazal casi no se podría avanzar. Desesperado empezó a mover las arenas intentando recomponerse. Solo hay un puzle más difícil de montar que un cuerpo hecho de arena que se deshace y es un corazón roto pensé. Era una broma interna acuñada tras muchos visionados de personas que se quedaban por el camino al mar. Poco a poco el hombre desaparecía. Perdía sus formas como el chocolate con el calor hasta que solo quedó playa.

A pesar de que se produjeron dos intentos tempraneros no fue hasta media tarde que llegó la tercera persona hasta la playa. Era una mujer que no llegaría a los treinta años. Lloraba desconsolada mirando el mar. Tenía cara de no haber dormido por lo menos en un par de días y temblaba no sé si de tristeza o de rabia. Durante un momento pensé en levantarme y pararla. Decirle que volviera a su casa. Antes de que tomase una decisión la mujer avanzaba firme por la arena. Aunque su cuerpo era completamente de arena no se deshacía al avanzar. Solo sus lágrimas, ahora de arena; se derramaban. Todavía lloraba pero su cuerpo permanecía inmaculado. Cuando alcanzó el mar los espasmos que tenía durante todo el proceso desaparecieron. Alzó sus brazos como agradeciendo a una entidad mayor. El brillo se volvió a producir. Y tras tanta lágrima derramada, calma. Ya no quedaba nada de aquella mujer o de sus lágrimas. Deseé que fueran ciertas las historias sobre alcanzar la libertad al fundirte con el mar. Que aquella mujer obtuviera la paz que la había traído hasta la playa.

Antes de que se fuera el Sol terminé mi libro. No parecía que se fuera producir ningún intento más hoy. La playa me tenía fascinado. Había visto en todo este tiempo más de mil intentos y cada uno de ellos me parecía especial. Durante todo este tiempo pude contemplar personas de todo tipo, parejas que lo lograban, parejas que se dividían por el camino, parejas que no llegaban a ninguna parte y hasta recuerdo lo que parecía una familia que se fue en el brillo marítimo. Me preguntaba si algún día me atrevería a comprobar que estaba sucediendo en aquel lugar en mis propias carnes. Muchas veces sentía que la propia playa me llamaba. Su magia me sedujo desde el primer momento. ¿Qué tengo que perder? Era una idea loca. Todavía faltaba una hora para que se despidiera el sol y con ello la magia de la playa. Sin pensarlo dos veces saqué un boli y escribí unas palabras en la primera página del libro en forma de despedida en donde se suelen dedicar. Lo puse sobre la silla y tras comprobar que no había nadie en los alrededores me quité toda la ropa. No sé que pasaría en la travesía hasta el mar pero no quería llevar encima nada que me pesara. Ya sin nada respiré hondo y di el primer pasó. La sensación fue como cuando te tropiezas con la alfombra y no te terminas por caer. En el proceso mis dos pies había desaparecido en la playa. Me asusté, no había dado este paso para quedarme a mitad de camino. Desaparecer en la arena me aterraba. Y sin dudarlo un solo instante continué mi marcha al océano. Cada paso que daba me hundía cada vez más como si estuviera avanzando por el mismo mar. Apenas quedaban unos metros y la arena me llegaba hasta las axilas. Podría parecer un nadador intentando alcanzar la orilla. Me negaba a rendirme. Todo este tiempo. Todo este camino. Y ya tenía mi destino casi al alcance de mi arenosa mano. Podría ver como la arena era más oscura por la humedad. Tenía la arena al cuello pero hacía movimientos con el mismo que parecían pequeños saltos. Podía sentir la brisa marina. La tenía tan cerca que cada vez que golpeaba sentía granos de arena de mi cara desprenderse. Me faltarían tres saltos como ese y ya estaría. Con el primero el cuello y el mentón desaparecieron. Puedo hacerlo. Segundo salto y esta vez es mi boca la que se convierte en parte de la playa. Ya no podré decirme palabras de aliento. Aúno todas mis fuerzas. Lo voy a conseguir. Tercer salto. No puedo ver nada. ¿He desaparecido en la playa? No puede ser. Estaba tan cerca. Tan cerca que lo rozaba. Tan cerca. Tan tan tan cerca. ¿Es eso el brillo?

lunes, 27 de mayo de 2024

Una bala y una vida

                         Lo más importante es la misión. El francotirador repasa mentalmente todos los pasos que tendrá que llevar a cabo. Lleva cinco horas sentado sobre el tejado de un edificio esperando el momento indicado. Seis meses de preparación para este día. Tener localizados todos los puntos de vigilancia de las fuerzas de seguridad. Comprobar todas las posibles rutas de entrada del reciente presidente de Burkina Faso al hotel donde se hospedará durante dos noches antes de reunirse con mandatarios de distintos países con el fin de presentar su plan de paz para África. La paz crea muchos y poderosos enemigos piensa. A su izquierda una bolsa grande de deporte en la que lleva su rifle de francotirador. En apenas media hora llegará el momento y comienza a prepararse. Arma el instrumento y saca la bala. Se coloca un casco oscuro que deja al descubierto parcialmente el espacio entre la boca y las cejas. Coloca un reloj a la derecha del arma y a la izquierda de la misma coloca un dispositivo con un botón. Lleva un mono oscuro pesado, guantes para no dejar huellas y calzado militar. Es un profesional con muchas bajas a sus espaldas. Cuando se reúne con un cliente siempre usa la misma frase "mi precio paga una bala y una vida". Lo que nunca les dice es que con esa vida también va incluida el peso en la conciencia de arrebatarla. Bajo su gatillo han caído tiranos, buenas personas, soldados y civiles. Esta misión es diferente y así se lo hizo saber a sus clientes. Mira el reloj y faltan cinco minutos para la llegada del mandatario. El rifle ya está en posición. Si nada falla tendrá unos treinta segundos donde el político esté al alcance. La concentración se ve alterada al escuchar unos pasos cautelosos a sus espaldas. El francotirador sonríe.


-¡Quieto! ¡Aparta las manos del arma lentamente! No quiero ninguna tontería o disparo. - El francotirador retira con calma las manos del arma recogiendo con su mano izquierda el dispositivo con el pulsador que había dejado colocado al lado del rifle. - No hagas ninguna tontería o será peor para ti.

-Tranquilo agente Peterson. Quiero que hablemos.

-¿Có... Cómo sabes mi nombre? ¿Es una clase de broma de alguno del Departamento?

-Agente Douglas Peterson, ¿ese es tu nombre no? Me voy a incorporar despacio para que veas que no supongo ningún peligro. - El francotirador coloca sus brazos en forma de cruz con los puños cerrados ya que en el izquierdo sostiene el pulsador y se levanta con calma. - ¿Ves? No tengo intenciones hostiles. Me voy a quedar en esta posición mientras hablamos si no le importa.

-¿Quién cojones eres? ¿Cómo sabes mi nombre?

-Eso da igual agente. Lo que importa es por qué estamos ambos aquí ahora mismo. Le pediría que no se mueva pero ahora mismo debería empezar a notar un poco de calor en su sien a ambos lados a la altura de sus ojos. No se alarme pero en cuanto se puso a mis espaldas activó un dispositivo de disparo directo a su cabeza. Si se mueve una bala le freirá el cerebro. Si cree que disparándome va a salir de esta le informo que mi traje y mi casco son blindados y en el milagroso caso de que me hiriera mortalmente en mi mano izquierda tanto un pulsador que si suelto también habrá sopa de su cabeza. ¿Entiende la situación?

-Sí... En... Entiendo. Por favor, no me mate. Soy un buen hombre, tengo mujer e hijos. Tenga piedad. No he hecho nada para merecer esto.

-Usted y yo sabemos que eso no es cierto agente Peterson. Y eso me remite a por qué estamos aquí. Me han contratado para matarle. Hoy va a morir y le voy a explicar los motivos. - El francotirador no se gira pero puede sentir al policía sollozar a sus espaldas. - Tranquilo amigo, si se mueve esto acabará demasiado pronto. Usted no es tan buen hombre como intenta hacer creer al mundo. A sus espaldas hay pecados sin pagar. En ocasiones el mundo es justo y busca la forma de que paguemos nuestras deudas. Creo que ya sabe a que me refiero.

-Yo... Yo... Yo... No fue mi culpa. Yo pensé... Yo no creí... 

-Ya, ya, ya. Usted no pensaba que volvería su pasado a reclamar el precio de sus pecados. La mayoría de personas como usted piensan eso agente Peterson. Pero seis familias perdieron a un hijo y esos seis padres y esas seis madres se pusieron en contacto conmigo. Me contaron la historia de un policía que una noche borracho disparó a seis niños que jugaban en la calle. Descargó su arma en unos niños inocentes que no estaban haciendo otra cosa que jugar agente Peterson. Y luego llegó "la justicia". Usted tiene una familia muy interesante. Padre policía condecorado y un tío senador con tanta influencia que el precio de esas seis vidas fue un seminario sobre el consumo del alcohol y una reubicación a otra ciudad. Puede entender que esas familias no podían convivir con la idea de que usted pudiera tener una vida después de haber arrebatado la de sus hijos.

-Yo... Lo siento tanto... - El francotirador escucha como llora desconsoladamente. - Cada noche veo sus caras. Cada noche veo mi error.

-No fue un error agente Peterson. Cada día hombres como usted pisotean a las personas de los barrios más pobres. A veces les cuesta la vida. Su color de piel o el barrio en el que nacen les cuesta la vida. No creo que sea justo agente. ¿Quiere saber una cosa curiosa? Cuando las familias me contactaron decidí aceptar el trabajo con una rebaja del cincuenta por ciento por la particularidad del asunto. Y decidí darle un trato especial, por eso estamos hoy aquí.

-No entiendo. ¿Qué quieres decir?

-Pude haberle matado en multitud de ocasiones desde que me contrataron agente Peterson. Pero si usted muriera en mitad de la calle volviendo del bar al que va con sus compañeros igual en algún momento de la investigación alguien podría tener la brillante de acordarse de esas familias que vivieron esa desgracia. No creo que sea justo que esas madres y esos padres sufran más.

-¿Y mi familia? ¿Es justo para ellos?

-Muy buena pregunta agente Peterson. Por eso estamos aquí ahora. Morirá como un héroe en acto de servicio. Mirarán por las cámaras que desde su posición debió encontrar a alguien en este tejado y esa persona le dispararía en la cabeza. No hay cámaras que apunten a este tejado y las balas que utilizo no son rastreables. Su familia recibirá una pensión y pensarán que ha sido un héroe. Es más de lo que merece pero decidí que ninguna familia debería sufrir más por su existencia.

-Si te disparo. Si te disparo alertaré a mis compañeros aunque no te mate.

-Parece una buena idea, pero, ¿no cree que ya tengo un plan de escape para una situación como esa? Me gusta su entusiasmo. Le diría que mirara pero por ahí viene el convoy y la limusina del nuevo presidente. Ha sido un placer compartir este rato. - Antes de poder recibir respuesta deja de pulsar el disparador. Se escucha un suspiro y una bala impacta en la cabeza del agente que cae sin vida. - Ahora me tengo que marchar.


El francotirador se desprende del mono y debajo llevaba un traje de policía como el del hombre que yace sin vida a escasos metros de él. Cambia el casco por una gorra policial. Guarda el rifle y la ropa en la bolsa de deporte. Se mueve por el tejado recogiendo el arma por control remoto que empleó para llevar a cabo el asesinato. Con todo en la bolsa hace una foto con el teléfono del cuerpo inerte del agente Douglas Peterson. En la calle el político ya está ya en el interior del edificio mientras la prensa todavía sigue haciendo ruido de fotos intentando captar una imagen del invitado. El asesino baja por las escaleras de emergencia y alcanza la calle donde se desplaza entre el barullo del gentío intentando evitar que su cara sea captada por alguna cámara. Piensa en llegar a casa e imprimir las fotos para que esas familias puedan descansar en paz. Mientras avanza se repite que la misión es lo más importante. Una bala y una vida es su precio. Esta vez no siente ningún cargo de conciencia.

miércoles, 15 de mayo de 2024

El tiempo todo lo cura

                             Día 2610. Es muy probable que haya perdido la noción del tiempo y del espacio, es uno de los precios a pagar para alcanzar el viaje en el tiempo. Tras crear el búnker temporal con todo el equipamiento para estar aislado una larga temporada pude comprobar que mi hipótesis era cierta: solo se puede viajar en el tiempo si estás fuera del tiempo. Ahora mismo estoy dentro del búnker localizado fuera del espacio y del tiempo "Ningún lugar en ningún momento". Mi segunda hipótesis también era correcta: solo se puede retroceder en el tiempo. Desde el búnker puedo observar cualquier momento y cualquier lugar de nuestro mundo en un tiempo anterior al momento de deslocalizar del tiempo y el espacio mi actual lugar de trabajo. El futuro es una incógnita para mi. Ahora bien, ¿puedo intervenir en el tiempo? La respuesta es SÍ. Existen condiciones por supuesto. La primera de ellas es que está totalmente descartada la posibilidad de asesinato en un viaje, ni la inteligencia artificial que me acompaña ni yo podemos calcular las ramificaciones en la estructura temporal de quitar una vida en el pasado. La segunda es que el tiempo suele intentar continuar como originalmente fue. Me explico, en mis intervenciones 1 y 4 llegué a interactuar con el individuo en persona pero las limitaciones de la tercera condición y el propio poder de la corriente temporal hicieron que mi intervención no tuvieran éxito. El individuo me consideró un lunático que le intentaba asustar con cuentos del fin del mundo y el tiempo continuó sin ninguna variación. La tercera y última condición es que a pesar de mis muchos esfuerzos y pruebas el tiempo de permanencia en un tiempo y lugar al que no perteneces no puede ser mayor a cinco minutos. Con todos estos conocimientos realicé hasta el momento 7 intentos de cambiar la corriente temporal. Los intentos 1 y 4 fueron un absoluto error al ser considerado por el sujeto lunático alarmista. En los intentos 2, 3, 5 y 6 fui asaltado por terceros o el tiempo de permanencia en ese momento expiró. El séptimo intento fue totalmente revelador. Intervención indirecta, modificando elementos de la línea temporal puedes cambiar lo que sucede en la misma. De ahí surgió un plan para mi siguiente intervención. La idea base es sencilla, si consigo que el individuo obtenga la información y al mismo tiempo la certeza de que la información es veraz las posibilidades de influir en el tiempo están garantizadas. Para ello son importantes tener en cuenta las distintas variables:

-El momento: elegir el momento adecuado no solo para que la información llegue en un momento que pueda modificar la línea temporal, también tiene que ser en un momento en el que no pueda ser interceptada por terceros. El momento es crucial porque es el primer paso del éxito de toda la operación. Elegir bien el momento fue el primer gran dolor de cabeza que me encontré. En mis anteriores intentos había elegido momentos cruciales en la vida del sujeto porque intentaba aprovechar la carga emocional del momento elegido para que la información tuviera la posibilidad de causar mayor impacto. Para este enfoque parecía más inteligente centrarse en un enfoque distinto, tendríamos que atacar la razón del individuo para que modificara su conducta y así cambiar la línea temporal. Tras revisar y analizar a lo largo de la línea temporal se encontró el momento ideal. Dia X1 comprendido seis meses antes del evento clave. Es un día normal en la vida del sujeto: tendrá actos oficiales por la mañana y por la tarde, a la noche se perderá el partido del equipo porque cumplirá la promesa que le hizo a su mujer de acompañarla a la ópera, al salir su equipo perderá y se irá a dormir después de leerle un cuento a su hijo. Dentro de ese día el individuo pedirá que le dejen de escoltar durante dos horas en las que estará en su oficina y saldrá de la misma en dos ocasiones en la que quedará totalmente vacía y desprotegida. Ese es el momento.

-La información: tiene que ser detallada y precisa. Tiene que incluir dos tipos de datos. La información que el individuo necesita para cambiar la línea del tiempo y la información que demuestre al individuo que lo que está recibiendo es veraz. Teniendo en cuenta esto decidí realizar un dossier replicando el modelo del servicio secreto del gobierno del país del individuo. Ese dossier incluye cada uno de los movimientos que el individuo tendrá que realizar en nuestro beneficio e información que le confirme que cada paso que dé está acompañado de datos que le confirmen que es el paso adecuado. Teniendo esto en claro se escribió un informe que paso a resumir. "Sr. Presidente, soy un confidente anónimo que apoya su causa y que tiene tiene muy malas noticias para usted. Su país será vilmente atacado en los próximos seis meses. Pero antes de entrar en eso quiero demostrarle que no voy de farol, hoy por la noche se perderá el partido de su equipo, le informo que perderá por dos tantos a uno y que dentro de dos días el club decidirá prescindir del entrenador actual y apostar un nuevo hombre que traerá muchos éxitos a su club. Pero si todavía no me cree le informo de sucesos que ocurrirán a lo largo de los próximos siete días para que tenga confirmación de que mi información no es una clase de broma organizada por alguno de sus seres queridos. [...] Espero que tras comprobar que lo anteriormente descrito se cumple ya exista la confianza suficiente para que podamos trabajar en evitar el inminente conflicto que tiene por delante. Es importante antes de continuar con todo esto pedirle la absoluta confidencialidad, no hacerlo podría suponer fatal para nuestro objetivo. No sabemos en quien podemos confiar en este momento y hasta la persona más cercana podría suponer el final para este plan. El día XX-XX-XXXX su nación recibirá seis ataques terroristas en puntos estratégicos de su nación. Esto iniciará una escalada de represalias políticas y militares que iniciará un conflicto bélico que hacen lucir las anteriores guerras de nuestra historia como peleas de niños. Para evitarlo, tendremos que hacer una serie de movimientos en la sombra que no solo provocará que estos sucesos no se produzcan, sino que su nación aumentará su prestigio frente a socios y rivales. Otro elemento a tener en cuenta es que es fundamental evitar las muertes de todas las personas que le voy a indicar, estos derramamientos de sangre podrían contribuir al fracaso más absoluto. Con todo aclarado le diré como sucederán las cosas en el mundo y como tendremos que proceder. [...] Espero que con toda esta información pueda proceder correctamente y pueda evitar un conflicto que pondrá en jaque a la humanidad. Quiero despedirme agradeciendo su colaboración y deseándole lo mejor en su labor de construir un futuro mejor para la humanidad. Fdo. Un Amigo" . Con toda esta información es imposible que el individuo no se plantee la posibilidad de comprobar si los eventos descritos en los próximos siete días se cumplen y tras ellos llevará a cabo la alteración de la línea temporal.

Con todos estos preparativos ya realizados y el cronoreloj que nos mantendrá en el momento y lugar a lo largo de esos cinco minutos preparado solo queda despedirme en esta que puede ser la última entrada de este diario. No sé que pasará cuando realice este octavo viaje temporal. La verdad es que aunque contabilizo unos 1026 días fuera del espacio y el tiempo, en este lugar la biología humana parece congelarse. No necesito comer ni dormir y tampoco parece que envejezca. Puede que si consigo realizar un cambio en la línea temporal mi propia existencia pueda borrarse pero eso para mi carece de importancia. Evitar esta guerra y evitar todas estas muertes es el fin en si mismo de mi actual existencia. Miento, evitar tu muerte es el único objetivo de todo esto. Anya perderte ha sido el mayor dolor al que me he tenido que enfrentar en la vida. Mi vida y el mundo no tienen sentido si tú ya no estás en él. Esta investigación era tuya y yo solo puedo honrar tu memoria y mi amor por ti llevándola hasta el final para que vuelvas. Si esto llega a tus manos y no es por mi, espero que vivas feliz sabiendo que tenías razón "una vida solo tiene sentido si la compartes con quien te hace reír". Te ama, Rober.


-Ordenador, guarda el archivo en mi base de datos personal y crea una copia en la bandeja de salida. La copia como todas las anteriores tiene que censurar todo el contenido que pueda proporcionar información sobre como realizar viajes temporales.

-Realizado Doctor.

-Ordenador comprueba que todos los sistemas funcionan correctamente.

-Cronoreloj... Comprobando... Funcionamiento correcto. Sistemas de estabilización temporal... Comprobando... Funcionamiento correcto. Sistemas del traje... Comprobando... Funcionamiento correcto. Archivo físico de intervención en la línea temporal... Comprobando... Estado correcto. Estado de salud del Doctor... Comprobando... Le vendría bien una ducha pero su organismo está listo para el viaje espaciotemporal. 

-Ordenador, todavía tenemos que trabajar en ese sentido del humor, lo haremos en cuanto vuelva si todavía existo. Estoy listo para la incursión, mantendremos comunicación a través del cronoreloj. Mantén el ancla temporal en el momento en el que el Presidente sale por segunda vez de su despacho, es ahí cuando apareceré. Dime las posibilidades de éxito de nuevo por favor.

-Posibilidad de alterar la línea temporal con el resultado que queremos... Calculando... 97% de éxito. Posibilidad de supervivencia de la Doctora Anya... Calculando... 88% de éxito. Posibilidad de supervivencia del Doctor Rober... Calculando... Entre 5 y 12% de éxito.

-Bueno, son mejores que cero. Gracias Ordenador, nos vemos a la vuelta si regreso. Activo modo camuflaje.


El hombre en mitad del búnker se volvió completamente uno que su entorno. La pantalla principal donde la inteligencia artificial parece estar realizando algún tipo de cálculo, un sonido proveniente de la puerta del búnker frena todos los procesos. El marco de la puerta se ilumina como si hubiese una luz demasiado intensa. El hombre abre la puerta y se mete de lleno en la luz. Aunque es imposible detectarlo mediante el ojo humano, el hombre está en el despacho del Presidente segundos después de que este saliera por la puerta. El hombre mira a todos lados comprobando que no hay nadie en la habitación y se mueve con cautela hasta el escritorio del despacho. Allí deposita sobre la mesa una carpeta con el logo presidencial y con un sello sobre el mismo que indica que es confidencial. Echa un vistazo por encima al interior de la carpeta y ahí está el texto acompañado con información de todo tipo e imágenes que podrán cambiar la línea temporal. Respira aliviado, piensa que por fin lo ha conseguido. Acerca el brazo del cronoreloj a su cara y aunque todavía está lejos del tiempo límite activa el protocolo de regreso al búnker temporal. En un instante vuelve a estar en el lugar de origen de su misión. Desactiva el camuflaje del traje y se sienta en la silla delante del ordenador principal. Parece un tanto ansioso.


-Ordenador, por favor comprueba la línea temporal para ver si hemos tenido éxito.

-Comprobando... El individuo ha recibido correctamente la información. Me muevo un mes al futuro... El Presidente no solo confía en la información recibida sino que crea un grupo secreto directamente bajo sus órdenes para llevar acabo la estrategia que le hemos dado. Analizo los próximos meses... Interceptados sin derramamiento de sangre los sujetos que darán inicio a la guerra. Al mismo tiempo el Presidente comienza los movimientos políticos que le indicamos. La inversión en el proyecto "Energía Infinita" empieza a dar resultados. Todos los movimientos parecen estar modificando la línea temporal como lo habíamos planeado Doctor.

-Ordenador, dime algo de Anya. ¿Existe en esta línea temporal? ¿Está viva?

-Comprobando... Me muevo 250 años al futuro... La Doctora Anya está viva. Alteración temporal localizada: en esta línea temporal es bióloga en lugar de ingeniera. Está investigando una tecnología de reproducción celular que podría ayudar a las personas que han perdido un miembro a regenerarlo.

-Ordenador, muchas gracias. - El hombre se limpia con la mano las lágrimas que brotan de sus ojos. El ordenador le ha estado mostrando en pantalla los diferentes cambios en la línea temporal. Ahora la pantalla solo muestra la imagen de Anya, su amada. El motivo por el que todo este trabajo ha valido la pena. - Ordenador, ahora las malas noticias. ¿Cuánto tiempo nos queda?

-Doctor... No más de unos minutos, lo siento.

-Sabía lo que hacía cuando emprendí este viaje. Has sido un gran compañero Ordenador, muchas gracias.

-Doctor, me gustaría informarle de dos eventualidades. La primera es que me gustaría que en estos instantes que me quedan a su lado, me gustaría tener un nombre.

-Tienes razón, he sido un desconsiderado. Mmm déjame pensar... Creo que ya lo tengo, hemos tardado ocho misiones en que por fin salieran las cosas bien, ¿qué te parece B8?

-¿B8? Es un nombre apropiado Doctor. Muchas gracias. La otra eventualidad es que todos los sucesos políticos y económicos han sido un éxito. Y los sucesos de supervivencia de la Doctora Anya han sido reproducidos por la organización secreta del Presidente a lo largo de los años, la línea de sucesión de la nación XXXXXX ha sido reproducida con exactitud hasta dar con el nacimiento de la Doctora Anya. En cambio para su existencia las probabilidades de supervivencia eran tan bajos debido a que su línea de sucesión ha sido favorecida por los movimientos migratorios de refugiados de la guerra que hemos impedido que suceda. Usted no quiso en ningún momento intervenir en esa ramificación de la línea temporal pero he considerado que esa era una posibilidad poco lógica. Siento haberle desobedecido Doctor, espero que me perdone. Procedo a enviar la copia censurada del diario de investigación con el título que propuso...


Antes de que el hombre pueda responder el mismo tiempo hace desaparecer el búnker y todo lo que había en su interior como si fuera un grano de arena en el océano. Fuera del espacio y el tiempo ya no queda nada salvo un río de tiempo y espacio sin nadie que lo recorra de nuevo.


Año 2314. Un robot con aspecto humano está realizando sus tareas de la mañana: comprobar la evolución de las muestras del último mes, confirmar que sus compañeros humanos se han alimentado e hidratado correctamente antes de iniciar su trabajo y acompañarles para anotar todo dato de la investigación que están realizando. En medio de todas esas tareas el robot encuentra en su base de datos un archivo para imprimir que no se encontraba anteriormente en su base de datos. Analiza que no es ningún archivo malicioso y procede a imprimirlo. El robot recopila las hojas del archivo y va al laboratorio donde le esperan sus compañeros humanos. Se acerca a la Doctora.


-Buenos días Doctora Anya. Ya he comprobado las muestras, de momento no parece haber ningún cambio sustancial.

-B8, ¿cuántas veces te he dicho que me llames Anya? Somos compañeros, no eres mi subordinado para que me trates con esa solemnidad.

-Disculpe Docto... Anya. Además le informo de que este documento escrito apareció en mi memoria. Parece que es para usted. - El robot le entrega a Anya el documento y ella lo observa confusa. No había programado nada para imprimir el día de hoy.

-"Viaje al fin del tiempo, un diario de como reencontrarme con mi amada Anya. Escrito por Rob...". - La doctora se giró buscando con la mirada a su compañero de laboratorio. - Amor, ¿me has escrito tú esto?